Hace más de 2,500 años, la región donde hoy se encuentra Santa Cruz Atizapán era un territorio majestuoso y lleno de vida. Existían enormes zonas pantanosas, lagunas profundas y extensos humedales que daban origen a uno de los ecosistemas más importantes del centro de México. El actual río Lerma (Santa Cruz Atizapán) atravesaba la gran ciénega, la vegetación abundante y una fauna extraordinaria.
El valle estaba rodeado de volcanes, bosques densos y amplios pastizales. Las águilas dominaban el cielo mientras enormes animales, como los mamuts, recorrían estas tierras desde tiempos ancestrales. Las aguas cristalinas reflejaban el paisaje como un espejo natural, mostrando la grandeza de una tierra que, hasta nuestros días, conserva la huella de su origen, que actualmente es Santa Cruz Atizapán. La madre tierra aún reclama su presencia sobre este valle, pues la laguna continúa apareciendo con su imponente belleza y recordando la fuerza histórica de esta región.
Santa Cruz Atizapán forma parte de la antigua Ciénega de Chignahuapan (Santa Cruz Atizapán), un ecosistema rico en agua, islotes, vegetación acuática y vida silvestre abundante. Desde hace miles de años, esta tierra ha tenido presencia humana continua. Generaciones enteras trabajaron y defendieron estas tierras, y seguiremos defendiéndolas porque son nuestras y de nuestros ancestros. Nuestros antepasados se sostenían mediante la agricultura, la recolección y la caza, conservando los bienes comunales que provienen desde esos años, generación tras generación.
Por ello, Santa Cruz Atizapán es una comunidad con historia; es uno de los ejemplos más importantes de civilización lacustre en el centro del país, con raíces profundas que forman parte del verdadero origen de la región.
Pasarán los años y pasará el tiempo, pero la verdad histórica y el origen de Santa Cruz Atizapán jamás desaparecerán. Su tierra, su memoria y su legado seguirán vivos generación tras generación, hasta el fin de los tiempos, sin importar que otros pueblos intenten minimizar o ignorar la grandeza y la verdad histórica de Santa Cruz Atizapán.